Karina — Aprender a mirar distinto transformó mi vínculo con Renata (9 años)

“Con cada sesión voy sacando capitas de una cebolla… y el vínculo con mi hija se vuelve más amoroso y consciente.”

Desde que comencé este proceso con Ana, siento que evolucioné en cada sesión.

Es como ir sacando capitas de una cebolla: con cada encuentro voy descubriendo algo nuevo sobre mí, sobre mi forma de maternar y sobre cómo puedo acompañar mejor a mi hija.

Es hermoso ver cómo, con pequeños cambios y técnicas simples, el vínculo entre nosotras se transforma. La relación fluye con más calma, más conexión y más alegría.

Me emociona comprobar que siempre se puede ir un paso más allá, que nada está “dado para siempre” y que el amor puede ampliarse cuando una se abre al aprendizaje.

Cada sesión con Ana es un espacio que espero con alegría; la vivo como un regalo, un aprendizaje profundo que me invita a crecer como mujer y como mamá.

— Karina, mamá de Renata de 9 años (Argentina)

Anterior
Anterior

Luz — Una transformación que comenzó en la crianza y llegó a toda mi vida

Siguiente
Siguiente

Laura — Volver a mi eje me permitió soltar expectativas y rediseñar mi camino